Protección elemental para materiales minerales porosos
El alabastro mineral reconstituido y la terracota tradicional cocida en horno comparten una virtud física: son materiales porosos que interactúan con el aire del entorno. A diferencia de las cerámicas vidriadas con esmaltes impermeables, estas piezas conservan un poro abierto que agradece un trato libre de ceras sintéticas o limpiadores jabonosos.
Pautas de mantenimiento preventivo
El polvo cotidiano es el principal agente de desgaste estético en las piezas expuestas en librerías de madera de nogal maciza.
- Limpieza en seco: Utiliza una brocha de cerdas naturales muy suaves, como pelo de cabra o tejón, haciendo pasadas circulares sin frotar con fuerza la superficie.
- Ubicación estable: Coloca las esculturas lejos de radiadores de agua caliente o salidas de aire forzado para evitar dilataciones bruscas que puedan fatigar las uniones minerales.
- Humedad controlada: Nunca laves la terracota con agua corriente; si cae una mota persistente, basta aplicar un hisopo de algodón apenas humedecido con agua desmineralizada.
Atención a los cambios superficiales
Si notas que una figura de alabastro acumula grasa por el contacto repetido de las manos, evita el uso de alcohol o disolventes domésticos. Un paño de lino seco y frotado con suavidad recupera el brillo mate característico del mineral sin erosionar las aristas talladas.
Artemira